Luego del 2008 cuando tres integrantes -Kurt Vile entre ellos, uno de los miembros fundadores de la banda- se alejaron de The War On Drugs, Adam Granduciel -guitarrista, cantante y líder- decidíó seguir camino con una mutada formación y una mochila llena de expectativas, ya que ´´Wagonwheel Blues´´ irrumpió positivamente en la escena indie y sedujo tanto a críticos como a seres humanos.
Lo que sucede en ´´Slave Ambient´´ es imponente: un grupo de personas haciendo uso y buen abuso de sus influencias con bombas musicales rememoran tanto a las citas del principio como a movimientos no tan comerciales como Spiritualized o My Bloody Valentine. Aquí lo importante son las guitarras salvajes pero también la predilección de Granduciel por las cuerdas vocales puras y los sintes voladores, generadores de una energía hipnótica difícil de rechazar.
Es cierto, existe cierta monotonía a lo largo del larga duración, pero es completamente elogiable: se respira el clásico aire de un post-apocalípsis. Paisajes desérticos, nevadas radioactivas y un grupo de sobrevivientes intentando reagrupar a los otros. Sorprenden la calidad de las canciones y las baterías cuasi militares, cual himnos funerarios. Si, The Verve está aquí y Dylan también, pero de qué manera! No es un plagio, es un halago. Tema tras tema.
Con una precisa produccción y la voz por encima de todo pidiendo a gritos ser escuchada, ´´Slave Ambient´´ reclama el título a mejor disco del año, sobre todo por canciones como ´´Your Love Is Calling My Name´´, ´´Come To The City´´ o ´´It´s Your Destiny´´, donde sonidos espaciales nos conducen a un escenario mitad Fargo mitad Blade Runner, con paisajes sci-fi y el hombre asumido como responsable total de sus miserias. Escúchenlo, no se van a deprimir...
The War On Drugs - Slave Ambient















