Que bueno es darse cuenta de que para ordenar la casa hay música acertadísima: Sarah Vaughan es posiblemente una de las mejores cantantes de jazz que haya existido en la historia, sin dejar atrás a Billie Holiday o a Ella Fitzgerald. At Mister Kelly´s lo que hace es situar a Vaughan como una de las intérpretes más destacadas del género, teniéndola relajada, en su mejor época y acompañada por tres grandes músicos: Jimmy Jones en piano, Roy Haynes en batería y Richard Davis en contrabajo. Loca por el bebop, se escuchan grandes momentos de improvisación, como en How high is the moon.
Según tengo entendido, la negra Vaughan era bastante nocturna y bebedora. Entre otros excesos se pueden contar el cigarrillo, la marihuana y la cocaína. Evidentemente en At Mister Kelly´s o no tomó nada, o las sustancias no le hicieron efecto o las sabía llevar muy bien. El tabaco si le pasó factura en 1989, justo cuando grababa un disco de duetos con Fitzgerald bajo la dirección de Quincy Jones y la dejó de cama. En abril del año posterior falleció a raíz de un cáncer de pulmón.
La cuestión es que lleno de susurros e improvisaciones, el disco me remonta a lo que cada vez escucho menos: voces fuertes con gran presencia pero basadas en la sutileza y la elegancia. Seguiré ordenando la casa, total son veinte canciones.
Acá el link del disco perfecto para poner cada cosa en su lugar y agasajarse con una copita de vino y cigarrillos. Pero con mesura, chicos. Con mesura.

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