Capital Cities: Efervescencia Pop
para Revista DMAG
La idea de las ciudades se basa en un solo concepto: dinámica visual. Tanto caos como placer se codean complementándose para generar un equilibrio ambiguo. Claro está, hay quienes huyen despavoridos hacia algún lugar tanto más espiritual, pero dentro de este fantaseoso punto medio, ocurren hechos sorpresivos. El de conocer a ambos líderes de Capital Cities y generar un especie de “día con” en dos jornadas se puede anunciar como una ocasión del todo placentera y que pone a “mi ciudad” como la única y preferida. Para situar un poco a quienes desconocen su existencia, la banda se podría catalogar como música para masas, sólo que destinada a los boliches más que a los estadios. Sebu Simonian y Ryan Merchant son dos amistosos californianos a los que conocí en mi lugar de trabajo entonando una “Lisztomania” de los franchutes Phoenix. Amantes de los remixes, me exigen que escuche el que el dj Shook hizo de la canción que abre el disco “Wolfgang Amadeus Phoenix” e inmediatamente comenzamos a hablar. Surgió tal buena onda que quedamos en que iría a verlos a Kika y luego a su hotel a charlar personalmente. www.capitalcitiesmusic.com
Ultra hiteros, mezclan Hercules & Love Affair con MGMT: “Safe and Sound” es el mejor ejemplo, y por eso decidieron cerrar su presentación con él. Sí, a primera vista no parece trascendente, pero uno llega a cambiar de idea luego de ver uno de sus enérgicos shows, como el que ofrecieron en el marco de la fiesta Hype en Club Kika. Este lo abrieron con “Breathe In The Air”, de Pink Floyd, una banda de la cual Sebu es fanático de toda la vida, y lo celebraron con “Holiday”, de Madonna. Es que la inclusión de elementos tan populares como el reggae, la música disco y la década del ochenta, entrelazados con voces modernas y letras urbanas, hace que la banda sea un combo de efervescencia pop difícil de rechazar. Y lo mejor de todo es su invitado estrella: el trompetista Spencer Ludwig, showman por excelencia, va y viene con solos por el escenario con una soltura envidiable.
Es sabido que Internet viene generando hijos de varios formatos hace años y el musical es el que más provecho le ha sacado. Lily Allen, para citar a una, es una estrella de esta autofecundación cibernética: ¡colguemos los temas, así nos hacemos conocidos! Los Capital Cities saben que le deben mucho a este método, ya que consiguieron la masividad a través de él y están completamente agradecidos. Hoy por hoy, comentan de todas formas, es difícil darse a conocer: “Las estaciones de radio no están del todo abiertas a la música alternativa. Si no estás bajo el ala de una discográfica, se te va a complicar”. Esto plantea una vez más una discusión eterna: ¿qué pasa con las discográficas y su desesperado intento por salvarse? Las trabas para crear música son ya inexistentes y los métodos de darle forma al talento, incuestionables. Mundos paralelos dentro de un planeta.
De paso, Simonian y Merchant defienden a rajatabla la libertad que se está perdiendo en Internet: “La gente ya se acostumbró a bajar material de la web. El mundo hoy se atiene a normas impulsadas por personas comunes y corrientes, al menos en Internet. En nuestro caso, la mayoría de la gente sí baja nuestras canciones ‘ilegalmente’, pero también existen aquellos que compran religiosamente nuestro material”.
En Lima, Capital Cities reventó todo con un concierto para ochocientas personas y aquí, un martes cualquiera, también. Alucinados con el recibimiento, aclararon que volverán a Sudamérica por más, ya que la gente se encendió de pies a cabeza durante el recital, aunque pocos los conocían. Sorpresa para ellos y para nosotros, el equilibrio en un mundo de paradojas. Y por aquí pasaron ellos, con sus raros y gigantes anteojos nuevos. Capital Cities encaja en el mundo de hoy, sobre todo en ciudades vibrantes como la nuestra.
